domingo, 22 de abril de 2018

LA PAREJA PERFECTA




“La pareja perfecta es aquella que está compuesta por dos personas imperfectas que nunca dejan de luchar…”



Da igual cómo se encontraron y lo qué vivieron con anterioridad, se reconocieron como parte del otro y decidieron caminar.
Nadie dijo que la vida fuese fácil, y para ponerlo aún más complicado, está el encontrar y mantener la pareja en el tiempo. Lo cierto es que hoy en día es más fácil cambiar de pareja que con anterioridad, hoy ya no se lucha, lamentablemente se busca la comodidad, se busca el estar bien “siempre”, sin saber que esa, no es la realidad.
Todos deseamos tener una pareja que nos acompañe en esta vida, una pareja que sea amiga, compañera, amante y apoyo. No siempre lo obtenemos, y cuando eso ocurre, nos vamos corriendo a buscarlo en otra persona porque entendemos que la nuestra ya no nos lo va a dar. La pareja perfecta entiende que la situación puede ser transitoria y luchará para que vuelva a la normalidad. Si no me da… doy. Ya recibiré. Si no me da… lo hablaré, que sepa como me siento, porque quizás no se da cuenta, y la situación se puede transformar. Si no me da… ¿será que yo no le doy? Si no me da… ¿está bien?



El error de las parejas no perfectas es el individualismo mantenido. Lo que YO necesito, sin preocuparme de lo que necesita el otro. Lo que YO quiero, sin molestarme en saber lo que quiere el otro. Lo que YO… en constante movimiento sin empatizar con el otro y pensando que lo que YO hago es perfecto. Yo doy, Yo dialogo, Yo amo, Yo escucho, Yo apoyo, pero si eso fuera verdad… ¿sentiría ese distanciamiento de mi pareja? Pues no, salvo que la pareja fuese igual de individualista, y se mantuviese en su Yo. Lo que daría lugar a múltiples de posibilidades en esa relación, desde una unión duradera pero vacía, hasta un divorcio bien caldeado.
En nuestra sociedad vemos muchos matrimonios NO perfectos, parejas que están por estar, por aparentar, porque por su economía no se pueden separar, porque no hay nada mejor, o porque el miedo a perder cierta zona de confort hace que permanezcan donde no son felices. Son parejas que ya no se aman, que no se quieren, hay cariño por lo vivido, sí, pero se mantienen por tener hijos fruto de esa relación, por proyectos en común, o por una vida o presión social que les hace estar. En algún momento de su vida en común se distanciaron, quizás su propia evolución los cambió y en aquel momento no supieron enderezar la relación y ¡claro!, ha pasado el tiempo y ante esa frialdad, ¡cómo cuesta volver a dar! Quizás no recuerdan como era eso de sentirse querido y llenan su vida con cosas externas. Estas parejas seguirán, y la mayoría terminarán juntos, como dos compañeros de viaje, donde cada uno fue a un país distinto.

La pareja perfecta no es la que nunca tiene problemas, sino la que, a pesar de todas dificultades, saben salir de ellas. El apoyo, la comprensión, la escucha y la paciencia son claves en estas circunstancias.
La pareja perfecta no significa tener absolutamente todos los gustos en común, significa aceptar al otro, con las diferencias e imperfecciones y amarse a pesar de ellas.
La pareja perfecta es aquella que crea un "nosotros" sin perder cada uno su individualidad, no podemos dejar de ser uno mismo para amoldarnos totalmente al otro, ceder si, transformarse no.
La pareja perfecta no es aquella que se jura un amor eterno, sino la que lucha por mantenerlo vivo cada día. No sirve un “te quiero” cotidiano, sino hechos que lo demuestren. Respetarse, hablarse con cariño, estar pendientes en el día a día, muestras de afecto, y algún detalle ocasionalmente, son la base de la nutrición en la pareja. Hay que saber que necesita la pareja para sentirse amado/a, y saber hacérselo llegar. Para ello, la comunicación es indispensable. Probar para ver que le saca una sonrisa, esa sonrisa que te llena el alma y que hará que, el día a día, sea mejor.
La pareja perfecta existe, sí. Partiendo del enamoramiento, cada uno debe crear su propia pareja perfecta. No existen fórmulas secretas, ni atajos. Con los problemas que acaecen podemos desenamorarnos y volvernos a enamorar, existen la crisis, tanto personales como propias de la pareja, pero eso no significa que se deba abandonar, las parejas perfectas se construyen con el tiempo, se comprometen, se amoldan el uno al otro, sin dejar de quererse y respetarse y, sobre todo, sin dejar de ser la mejor versión de ellos.


Felicidades a todas las personas que han sabido encontrar y crear una pareja perfecta.
Felicidades a aquellos que han sabido amar y mantener el amor por los años.
Felicidades porque han sabido ser amigos, cómplices y amantes.
Felicidades porque lo tuvisteis difícil, pero gracias a vuestro amor, lealtad y compromiso, habéis conseguido ser la pareja perfecta, y eso, hoy en día, es complicado.

¡FELIDIDADES!

Para los que están en vías de… ¿A qué apetece ser una pareja perfecta?


miércoles, 20 de septiembre de 2017

¿Me resigno?



Me resigno; me esclavizo a la situación, me ato a ella, me bloqueo en mi vida, ya que creo que esto es lo que me ha tocado vivir y no busco más opciones.
La base de la resignación es lo que en psicología se conoce como la Indefensión Aprendida. Descubierta en 1965 por el psicólogo Martin Seligman mientras estudiaba el comportamiento de los perros. En el experimento, que fue diseñado para ser una variación del famoso experimento de “condicionamiento clásico” de Pavlov. Seligman, utilizando dos perros dentro de una jaula, les daba descargas eléctricas sin motivo aparente. Uno de ellos, tenía la posibilidad de cortar la corriente con un golpe de hocico, pero el otro no. El primer perro, se mantuvo la alerta y cortaba la energía, mientras que el segundo vivió asustado, nervioso y cayó en una depresión. Su actitud fue de completa indefensión, aun cuando cambiaron las condiciones y ya tenía la posibilidad de cortar la corriente, NO LO HIZO.
Muy a menudo en consulta, tras diferentes situaciones que acontecen a pacientes, recurro a explicar aquello que les sucede, mediante el resumen de lo que en los libros de texto tuve que estudiar de forma mucho más extensa. Por algún motivo y por situaciones diferentes se sienten mal y que, además, el escenario de su vida, no depende de ellos. Ya sea por cómo le/a trata su pareja, por cómo se sitúa en la familia, por la relación con su jefe/a, por la frustración que vive en su trabajo, por cómo son sus hijos, por su estado de salud… la tristeza, la resignación, el malestar constante rigen su vida, sin fuerzas o como un/a autómata, van avanzando en la vida sin sentir que pasan por ella. Las ilusiones son cada vez menores, sonríen sin sentir y el peso de la carga que llevan encima los anula. La depresión se ha convertido en su compañera de viaje. Piensan: “al fin y al cabo, no puedo hacer nada…” pero, ¿es realmente así?


Realmente hay situaciones que no son modificables, la enfermedad de unos padres, el carácter de tu pareja, el de tu superior o compañeros, la enfermedad que padeces, el trabajo al que vas cada día y no te gusta…no depende de ti, porque es algo externo o interno que va a seguir estando. Pero el cómo nos enfrentamos a esa situación SÍ es cambiable. El vivirlo desde la resignación, no es sano, ni justo. Claro que afecta, no somos de piedra, tenemos un corazón que se daña con cada mala palabra, con cada desprecio, con el dolor de los que queremos o con la indiferencia de los que nos rodean. Al principio lo superamos, no pasa nada, empatizamos con el otro y lo disculpamos, pero cuando empieza a ser un sumatorio, nos va desgastando y seguimos cediendo, hasta el triste día que vemos que hemos cedido tanto que ya no nos acordamos de quienes éramos ni por lo que luchábamos.
¡Llega el momento de decir BASTA!  Recuerda quien eras, cómo te sentías cuando eras feliz, cuando sonreías desde dentro. Piensa en cómo quieres que te traten, hazte respetar, haz hasta donde realmente puedas sin que te afecte a tu vida personal. De acuerdo que hay circunstancias especiales que hay que sobrellevar, crisis temporales debidas a situaciones particulares, sabiendo que pasado un tiempo de esfuerzo la meta merecerá la pena, pero calcula bien tus energías, es una relación de coste beneficio, medítalo bien y acepta. Desde el momento de la aceptación todo cambia, es lo que hay y con lo que hay, voy a ser feliz. Si mi trabajo no me gusta y me frustra, ¿puedo cambiarlo?, si no he buscado no lo sabré, si no he buscado, ¡cómo lo voy a saber!, si he buscado y no encuentro nada, es que algo bueno tiene el que tengo, algo me aporta que no quiero dejar, una economía, un horario, que me permiten vivir mejor que el otro, ¿entonces…? Si tu pareja no te trata como quisieras, porque tiene un carácter no muy compatible con el tuyo, háblalo, si las cosas no mejoran, valora, ¿cuánto te compensa? puede que tenga muchas cosas buenas, y la balanza compense, quizás su educación es bastante diferente a la tuya, o tu eres más sensible de lo normal, pueden ser tantas cosas…aprended a trataros, a quereros bien, que lo positivo aumente para que compense lo no tan positivo. Y si no hay mucho positivo, ¿qué te hace permanecer en esa relación?
Como vemos, todo es relativo en la vida de una persona, hay muchas variables que afectan al día a día. El cómo nos enfrentamos a situaciones reiteradas que nos hacen daño viene de un aprendizaje, de un miedo, de intentar que el otro esté bien. ¿Dónde estamos nosotros en ese encuadre?, simplemente no estamos. Llega el momento de despertar, de empezar a luchar por nosotros, no por nadie más, sólo nosotros. Llega el momento de ser felices, porque nos lo merecemos, busca el sano equilibrio, acepta y compensa, porque si no …¿hasta cuándo te ves en viviendo en la misma situación?


*Ana Ortiz. Psicóloga y Terapeuta.

artículo publicado en el periódico El DIA en mayo del 2017

martes, 6 de junio de 2017

¿Cómo elegimos con quien estamos?

¿Te has preguntado alguna vez cómo es que estás con quien estás? O quizás cómo es posible que esa pareja esté junta. Aquí va una primera parte de un artículo que te explicará cómo y por qué elegimos a quien elegimos.... Algo aprenderás ....

Pincha aquí ....Artículo

lunes, 5 de junio de 2017

¿Leemos un cuento o es una lección?

Te propongo que leas este cuento... y pienses... y sientas... y luego me cuentas...
 
 
GALLETITAS

A una estación de trenes llega una tarde, una señora muy elegante. En la ventanilla le informan que el tren está retrasado y que tardará aproximadamente una hora en llegar a la estación.
Un poco fastidiada, la señora va al puesto de diarios y compra una revista, luego pasa al kiosco y compra un paquete de galletitas y una lata de gaseosa.
Preparada para la forzosa espera, se sienta en uno de los largos bancos del andén. Mientras hojea la revista, un joven se sienta a su lado y comienza a leer un diario. Imprevistamente la señora ve, por el rabillo del ojo, cómo el muchacho, sin decir una palabra, estira la mano, agarra el paquete de galletitas, lo abre y después de sacar una comienza a comérsela despreocupadamente.



La mujer está indignada. No está dispuesta a ser grosera, pero tampoco a hacer de cuenta que nada ha pasado; así que, con gesto ampuloso, toma el paquete y saca una galletita que exhibe frente al joven y se la come mirándolo fijamente.

Visión masculina de la infidelidad

  
Esta semana me he puesto en la cabeza de un hombre... de algunos hombres... y he buscado una versión masculina al por qué ellos "necesitan" ese toque de infidelidad... lejos de verlos como fríos o calculadores, como simples buscadores de sexo sin sentido por todos lados... vemos como una sonrisa o un halago los derrite... y yo pienso... nos estamos volviendo tan fríos y ausentes con nuestra pareja que nos/los abandonamos así....??? ... tenemos la solución... si la aplicamos.... ¿crees que dejarían de ser infieles?
 
Aquí te dejo el artículo...... ¿por qué tengo dos?